La regulación cierra la opción química
La presión normativa IMO/AFS sobre las pinturas antifouling biocidas reduce las alternativas disponibles para flotas y astilleros.
NÁUTICO · NAVAL
Una superficie de titanio que se mantiene limpia sin químicos, sin reaplicaciones y sin paradas de servicio. El biofouling no la degrada: la robustez del titanio es estructural, no un recubrimiento que se agota.
La presión normativa IMO/AFS sobre las pinturas antifouling biocidas reduce las alternativas disponibles para flotas y astilleros.
El biofouling en hélices y cascos eleva el consumo de combustible y multiplica las paradas en dique para limpieza.
El agua salada corroe cascos, tomas de mar y circuitos de refrigeración. La superficie de titanio es inerte a los cloruros: no se corroe ni se sobredimensiona.
La misma superficie de titanio anti-biofouling, aplicada al componente que vive en contacto con el agua de mar. Venta de catálogo o integración en fabricación.
Titanio por casting o recubrimiento sobre acero, bronce o inox. Menos consumo y menos paradas en dique.
Rejillas de captación DN200-DN600 en titanio activo. Sin obstrucción en las tomas de mar, sin paradas imprevistas.
Superficie de titanio sobre el casco: menos resistencia, menos combustible, sin repintados ni biocidas. Cumplimiento IMO/AFS por diseño.
Tomas de mar, seachests y circuitos de refrigeración protegidos. Sin obstrucción por biofouling, sin paradas de limpieza.
Hélice tratada con nuestra tecnología tras dos temporadas sin sacar el barco. El casco lleva pintura antifouling convencional y se ve la diferencia. En la tuerca queda una arandela sin tratar: es la única pieza con caracolillo.
Diseñamos juntos el alcance del piloto: componente, volumen y métrica de éxito.
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